Manifiesto Precorbusiano

El declive del urbanismo en México es producto y consecuencia del dominio completo de este por parte del Estado Mexicano y de las leyes que de él emanan. En la segunda mitad del siglo XX, el Estado Mexicano definió el urbanismo, decidiendo las políticas y estrategias que merecían implementarse en la construcción del entorno urbano moderno. La planificación urbana se realizó en torno a la planificación industrial y a las ideas experimentales de escritores e idealistas europeos, en particular, los proponentes del Movimiento Moderno en la arquitectura y urbanismo, el CIAM y Charles-Édouard Jeanneret alias “Le Corbusier”.

La Hermandad Precorbusiana (HP) manifiesta su total rechazo a las convenciones modernistas y se expresa a favor de un regreso al urbanismo de siglos precedentes a Le Corbusier, el cual creó nuestra actual distopía edificada, asimismo la destrucción de pueblos, villas y ciudades que evolucionaron de forma más calibrada con la naturaleza humana.

Un regreso al urbanismo precorbusiano no significa que nos transportaremos a mula y caballo, ni que abandonaremos la tecnología que indudablemente nos ayuda en nuestras vidas diarias, sino que nuestras ciudades y pueblos recuperarán su forma orgánica, es decir, sus patrones y diseños de escalas y distancias humanas, en su mayoría peatonal, con altos niveles de diversidad en usos de suelo pero siempre con coherencia o armonía para el conjunto, espacios públicos y monumentos construidos con materiales locales, naturales y renovables, y que existan límites físicos a la expansión urbana. Lugares como los que aún se pueden visitar en los centros históricos de nuestro país como Ciudad de México, Guanajuato, San Miguel de Allende, San Cristóbal de las Casas, etc., o en el extranjero, e.g., París, Roma, Florencia, Ámsterdam, Venecia, Kioto, Marrakech, etc.

La HP cree en la libre expresión y en la crítica de la arquitectura y diseño urbano. Sin embargo, el relativismo y el tratar al urbanismo, a la arquitectura y a la construcción como actividades preponderadamente conceptuales ha causado la fragmentación de nuestras comunidades y la desconfianza de ellas frente a nuevos proyectos de construcción y planes locales de desarrollo urbano. Asimismo, la ofuscación académica encierra a los urbanistas y arquitectos en auténticas ‘torres de marfil’ donde se blindan de la crítica más importante: la de sus usuarios y conciudadanos.

Para regresar al urbanismo precorbusiano o “tradicional”, esta hermandad se reúne para aprender, intercambiar puntos de vista y estudiar las obras físicas y teóricas de los mejores proponentes del urbanismo tradicional o neotradicional. Asimismo, se estudian las obras urbanas anónimas que resultan ser, frecuentemente, de las más queridas y satisfactorias.

Por igual, la HP fomenta la discusión, la crítica, y el razonamiento profundo mas siempre aterrizado a la esencia física, tectónica y empírica de la construcción, arquitectura, paisajismo y urbanismo. Para los propios urbanistas o estudiantes de urbanismo, en primer lugar, se alienta el diseño a mano alzada, y en segundo lugar, el diseño digital.

El futuro del urbanismo y de nuestras ciudades no debe ser uno de fraccionamientos privados, colonias de bardas y muros, torres de vidrio y concreto, o entornos cuadrados y minimalistas, sino lugares que naturalmente produzcan placer, tranquilidad, sentido de armonía, pertenencia al lugar, orgullo ciudadano, reverencia, serenidad, sociabilidad, espontaneidad, seguridad, salud, riqueza, comunidad y oportunidad de salir al campo o entorno rural a un relativo alcance para todos.

Redactado por la Hermandad Precorbusiana en la Ciudad de México el día 17 de noviembre de 2023.

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